martes, 27 de junio de 2023
viernes, 23 de junio de 2023
COLEGIO "SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS"
El amor y dedicación de Jáuregui por las ciencias y las artes, propiciaron la fundación del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, que luego tomó el carácter de Seminario. El historiador Castillo Lara califica esta obra como la mayor empresa intelectual de La Grita… No era una simple escuela, sino un Instituto de Enseñanza Superior donde se vía Gramática castellana, Filosofía, Retórica y Poética, Matemática, Ciencias Naturales, latín, griego e Historia.
Aquí hace realidad uno de sus grandes empeños, durante los catorce años de fecundo rectorado egresan de sus aulas valiosas promociones que al correr del tiempo se convierten en relevantes figuras de la Iglesia y de la Patria. Acota Castillo Lara que el Colegio tuvo germen en el Centro Literario creado por el doctor Francisco Antonio Guerrero en 1882, con algunos antiguos alumnos suyos… Mons. Jáuregui tomó en sus manos aquel pequeño núcleo y con él, inició sus actividades el 01 de enero de 1884, además del Dr. Francisco Antonio Guerrero contó con el apoyo de Ramón Vera García y Fernando Mora con el firme propósito de educar a la juventud. Su desarrollo fue extraordinario y su fama pasó las fronteras regionales. El local donde funcionaba inicialmente no era el más adecuado, por eso el padre Jáuregui luchó hasta encontrar los recursos para comprar una casa amplia frente a esta plaza y allí trasladó el Colegio. Pronto dejó ver los avances de la Institución y consiguió que el Concejo Municipal, presidido por Francisco Croce, cediera los recursos necesarios para comprar un terreno anexo en el que se construyó el edificio que aún hoy tenemos el privilegio de divisar y el cual fue inaugurado el 13 de junio, día del Sagrado Corazón de Jesús, del año 1890.
De acuerdo a la descripción del mismo Monseñor Jáuregui “consistía en un denso y sólido edificio de dos pisos con espaciosos salones para actos académicos, dormitorios y piezas: un magnífico oratorio, donde se celebra diariamente la santa misa con reclinatorios para asistir a los oficios religiosos”. Desde entonces- apunta Mons. Raúl Méndez Moncada, aquel edificio se convirtió en un centro de irradiación cultural donde los jóvenes recibían una honda preparación intelectual y moral que les abría amplios horizontes en la vida.
Sobre la preparación intelectual de los alumnos que egresaban del Colegio, el Dr. Caracciolo Parra, Rector de la Universidad de Los Andes, en un informe al Ministerio de Instrucción Pública refería “…casi todos los alumnos provenientes del Colegio del Dr. Jáuregui, alcanzan, al rendir el examen en la Universidad, las máximas calificaciones”.
Entre algunas particularidades del Reglamento vale señalar que el contenido se leía en público cada tres meses. Para 1890 el Gobierno había autorizado los estudios filosóficos y se enseñaban las materias de: idiomas, gramática castellana, métrica y retórica; religión e historia sagrada, aritmética elemental y superior, contabilidad mercantil, filosofía intelectual, matemática, álgebra, geometría, cronología, geografía, historia universal, música y teclado, ciencias eclesiásticas, civiles, farmacia e higiene, urbanidad, caligrafía, taquigrafía y canto coral.
Se admitían en el colegio alumnos internos y externos. Los internos pagaban 18 bolívares y debían traer catre de cuero o tabla con esteres, sábanas, almohadas, un baúl, una mesita y una silla de cuero o baqueta, paños, aguamanil, vaso y servicio de mesa. El uniforme era negro para los que no vestían hábito clerical y los alumnos gozaban de asistencia médica. El año escolar comenzaba el 15 de septiembre y culminaba el 31 de julio. Constaba de tres trimestres y medio, sin que por ningún motivo hubiese vacaciones. En este aspecto destaca además que Mons. Jáuregui de igual forma brindaba apoyo, subvencionaba y recibía en forma gratuita a todos aquellos jóvenes que no poseían los recursos económicos para sufragar sus estudios y que demostraran interés y dedicación para consolidar su formación académica. Al respecto, menciona el Pbro Dr. José Tomás Urdaneta que “como Don Bosco en su Oratorio de Valdoco, el Dr. Jáuregui reunía en su Colegio de La Grita a los niños pobres de Los Andes, y de otros muchos lugares. Más de cuatrocientos niños, que, por la pobreza de sus padres, habrían quedado expuestos a crecer como plantas exóticas, abandonados en los sombríos destierros de la vagancia, y del vicio recogidos por el Don Bosco Venezolano, tuvieron en aquel santuario de oración y estudio, alimentos y vestidos y caricias paternales y religiosa y científica y mercantil instrucción”
Estos rasgos generales de organización se plasmaron en la formación de cerca de 1500 jóvenes, de los cuales 33 llegaron a ser doctores (entre ellos Diógenes Escalante, Antonio Rómulo Costa, Emilio Constantino Guerrero, Abigail Colmenares, Gerónimo Maldonado, Pedro María Parra, Antonio Quintero, Vicente Dávila y Francisco Baptista), 21 llegaron a alcanzar el grado de General (entre ellos Jesús Gandica, Eleazar López Contreras, Rafael Ontiveros).
En el año 1885, Mons. Jáuregui en aras de mejorar la calidad de la enseñanza, viajó a Europa en compañía de monseñor Román Lovera, obispo de Mérida, pues quería estudiar la organización y métodos de los centros educativos europeos. En ese viaje conoció al Papa León XIII, quien le instó a proseguir su obra del Colegio con estas palabras: “Conságrate a la enseñanza de la juventud, pues los impíos tratan con todas sus fuerzas de apoderarse de ella y perderla, toca a nosotros librarla de ser arrastrada por esa corriente de la impiedad”. Estas palabras en su concepto sonaban todos los días, como una orden en su vida y en su corazón, de ahí que prosiguió a Turín donde pudo compartir entre los Salesianos, observó el funcionamiento de sus escuelas y obtuvo los sabios consejos y la bendición de Don Juan Bosco.
Así regresó para implantar un modelo de Instituto cuyo régimen de estudios y disciplina hizo que sobresaliera, pudiendo compararse con los extranjeros de igual categoría. Otro aspecto interesante del Colegio Sagrado Corazón de Jesús – explica el escritor Hernán Rosales- es la función que ejerce como centro para formar sacerdotes en momentos en que por razones políticas adversas a la fe católica son clausurados los seminarios en el País. Mons. Jáuregui solicita y obtiene el permiso para que los jóvenes que revelasen vocación sacerdotal efectuaran sus estudios teológicos en el Instituto. Allí se formó una generación que a la postre fueron los intelectuales que tuvieron presencia determinante en los destinos de la Patria. En La Grita, del Colegio Sagrado Corazón de Jesús egresó una élite intelectual que tuvo repercusiones en los diferentes estratos nacionales.
JÁUREGUI EN LA GRITA
La historia obedece a tiempos múltiples que se entrelazan para tejer el hecho histórico y el Obispado dispuso que MONS. JÁUREGUI ocupara el cargo de Cura y Vicario de La Grita, ciudad a la que arribó un 06 de agosto del año 1883, encontrando un terreno fértil para su siembra apostólica.
La
llegada del padre Jáuregui a esta ciudad, a saber, del historiador Lucas
Guillermo Castillo Lara… marcó una huella profunda en el corazón de La
Grita, Apóstol infatigable, sacerdote admirable, escritor, orador sin par. Su
mejor obra la deja en el campo de lo social y en la educación de la juventud.
Su nombre está unido al de La Grita. Por muchas obras que allí sembró, pero
fundamentalmente por su gran Colegio del Sagrado Corazón de Jesús…Era un
Sacerdote lleno de virtudes cristianas, que cumplía con celo su misión
apostólica. Pero la entendía como un servicio al hombre en su totalidad. En su
alma y cuerpo, en sus necesidades espirituales y materiales.
En La
Grita abarcó múltiples facetas, así lo señala la antropólogo Zulay Rojas cuando destaca que al lado de su afán por la
instrucción estaban sus cimientos de caridad, pues instaló la Sociedad
religiosa de las hijas de María, instituyó un Orfelinato y el Hospicio Cabañas,
editó el periódico “El Misionero”, creó la Asociación de Hermanas de la Caridad
de la Sagrada Familia, reconstruyó la Iglesia Matriz, cuya cúpula fue la primera
que vieron los Andes y auspició la construcción de la Capilla de Nuestra señora
de Lourdes.
La labor de monseñor Jáuregui en La Grita prosiguió con la fundación y auspicio de otras instituciones: El 13 de diciembre de 1885 fundó la Sociedad Religiosa de las Hijas de María. Al año siguiente fundó el Hospital de la Caridad e inició los trabajos para la reconstrucción de la iglesia matriz de la parroquia, proyecto que en 1890 modificó pues decidió emprender la construcción de una nueva iglesia más amplia. En 1887 constituyó un orfanato y el Hospicio Cabañas, y el 21 de junio de 1891 fundó el Ateneo Luisiano, centro de veladas literarias.
En 1893 promovió la construcción de la capilla de la Laguna de García y colocó su primera piedra, la cual se inauguró cinco años más tarde. En junio de ese año el Concejo Municipal de La Grita consagró solemnemente el distrito al Sagrado Corazón de Jesús, y tres meses más tarde, el 24 de septiembre, Jáuregui instaló en La Grita el Círculo Católico Venezolano para difundir la moral cristiana. El 10 de enero de 1894 se bendijo el nuevo cementerio de la Grita que había sido auspiciado por monseñor Jáuregui, y al año siguiente el de Umuquena. El 16 de mayo de 1894 constituyó y dirigió la Junta de Socorros con el fin de recaudar fondos en favor de los damnificados a consecuencia del terremoto ocurrido el 28 de abril, llamado «el gran sismo de Los Andes», debido a su fuerte impacto en la región. En 1895 instituyó el Colegio de Niñas del Espíritu Santo, hoy Unidad Educativa Monseñor Jáuregui, fundó una congregación religiosa que llamó Las Siervas de la Sagrada Familia y propició la construcción en una colina de una capilla en honor a Nuestra Señora de Lourdes. También creó 14 hermandades religiosas, entre ellas la Cofradía al Sagrado Corazón de Jesús; en su breve estadía en San Cristóbal, como Vicario Foráneo adelantó las Obras de la Catedral de esa ciudad.
Además, constituyó en esta ciudad la Junta Patriótica defensora de la integridad nacional frente a la usurpación inglesa en Guayana. Hecho importante que hizo una vez más de La Grita una ciudad que rompió su silencio.
En el año 1900, triunfante la Revolución Restauradora, el nuevo gobierno persigue implacablemente a Monseñor Jáuregui, a quien no le perdona su mediación pacifista y sus gestiones encaminadas a evitar la guerra civil. Fue encarcelado en el Castillo de San Carlos y más tarde fue enviado al destierro.
ALAMEDA A JÁUREGUI
En la entrada de la ciudad de La Grita se yergue una airosa columna de estilo clásico rematada en una sencilla cruz de hierro. En una placa colocada en su pedestal se lee: “Recuerdo de las Bodas de Plata del Pbro.- Dr. J.M. Jáuregui, 19 de noviembre de 1896. La Grita agradecida.
Una columna airosa, de corte clásico, con una cruz de
remate. Aquellos hombres que tan bien conocieron a Mons. Jáuregui no encontraron
mejor símbolo de su persona y de su vida, ni mejor ofrenda que hacerle sino
elegir ese monumento que aún hoy día está publicando la grandeza del
homenajeado y el reconocimiento y la gallardía de esta ciudad.
Así fue él: esbelto, rectilíneo, de pura consistencia
granítica, de amplísima cultura clásica, sosteniendo siempre un ideal sublime:
lo que es y lo que significa la Cruz de Cristo.
Mons. Raúl Méndez Moncada
Semblanza de Monseñor Dr. Jesús Manuel Jáuregui. p. 103
RETRATO DE LA HEREDAD: BIOGRAFÍA DE MONS. JÁUREGUI. FOLLETO III.
La vida de Mons. Jáuregui, fue fecunda y meritoria...opulenta en frutos de real valía. Su transparente vida de sacerdocio fue un ejemplo y lección de sacrificio, de caridad, de abnegación, de obediencia y de ardiente celo apostólico. Una viviente demostración de grandeza espiritual y de la infinita bondad de su corazón, animado siempre de una inefable vida interior, profundamente vivida en la gracia de Dios”
Hernán Rosales (1979
INVESTIGADOR Y CIENTÍFICO
A la par de la
enseñanza pedagógica, también supo desarrollar con acierto el campo de la
investigación científica y la producción Literaria.
Entre ellos:
à Apuntes
estadísticos del estado Mérida. (1877) Descripción
geográfica, etnográfica, botánica, demográfica y mineralógica.
à Defensa de la
pastoral del ilustrísimo Sr. Dr. Román Lovera, sobre ritos de Pascua
impugnada por el Dr. Juan Nepomuceno Monsant. (1883)
à La
Sultana del Zulia (1889)
Descripción de Maracaibo y de los actos al centenario de Urdaneta.
à Novena
en honor del Señor Crucificado (1889), con licencia
eclesiástica.
à Manual
del Colegio Sagrado Corazón de Jesús o reglamento interno.
à Tratado
de Urbanidad para uso de los Seminarios. Muestra de la
excelente calidad en la formación de los sacerdotes de la época.
à Geometría
elemental. Obra que contiene la fórmula de equivalencia
entre el círculo y el cuadrado, descubierta en el Colegio Sagrado Corazón de
Jesús de La Grita y revisada por la Universidad Gregoriana.
à El
Misionero poema en un canto.
à Introducción
a los apuntes de la Biografía del Ilustrísimo Señor Doctor Tomás Zerpa (1895)
à Muerte
de Sucre. Poema en un canto. A los fieles de la Iglesia de Mérida.
Hoja suelta.
à El
episcopado Venezolano (1897) Historia de los ilustres miembros
del Episcopado. Sermón predicado en la Iglesia de Nuestra Señora de las
Mercedes de Caracas con motivo de las fiestas de San Francisco de Asís.
à Introducción
a la Gramática Latina, compuesta por el Maestro Miguel Candales.
à El
Amor Divino, obra que imprime 33 homilías que dedicó al
Sagrado Corazón de Jesús
à Apreciaciones
sobre la Ley del Divorcio en Venezuela (1905) escrita desde el
destierro. Hermosa defensa a la mujer en su rol de pareja y ante la sociedad.
à Poesía
escrita a varios amigos y familiares, entre ellos Isaura
poeta gritense.
à Ensayo
sobre los aborígenes.
à El
Misionero. Periódico quincenal, órgano del Colegio
Sagrado Corazón de Jesús. Una de sus obras cumbres. 42 ejemplares publicados
entre 1892 y 1897.
Fue además políglota
y un estudioso dedicado tanto a lenguas vivas – inglés, francés, italiano,
portugués, alemán, y muertas – griego y latín. Pero todas estas producciones
son apenas un leve reflejo de la inmensa luz que centellaba en su intelecto.
LA
CÁRCEL Y EL DESTIERRO
En el año 1900,
triunfante la Revolución Restauradora, el nuevo gobierno persigue
implacablemente a Monseñor Jáuregui, a quien no le perdona su mediación
pacifista y sus gestiones encaminadas a evitar la guerra civil. Fue encarcelado
en el Castillo de San Carlos y más tarde fue enviado al destierro el 17 de
agosto de 1900.
En 1901 va a
Jerusalén como predicador en la peregrinación de Obispos y sacerdotes
mexicanos. Regresa a Roma y el Papa León
XIII le nombra Protonotario Apostólico Ad Instar Participatium. Con esa
dignidad viaja a Francia representando al Santo Padre para fundar la
fraternidad sacerdotal donde se congregaban los sacerdotes indigentes, enfermos
o ancianos ya retirados de su profesión.
En 1903 llega a México donde dictó cátedra de
Teología en el Seminario y fue nombrado Provisor y Vicario general del obispado
de Huajuapan, cargo que desempeñó hasta febrero de 1904, cuando retomó a Roma.
Escribe la Biografía del Obispo Monseñor Tomás Zerpa y sus Apreciaciones a la
Ley del Divorcio en Venezuela. Forma
parte de los religiosos del Convento de Carmelitas Descalzos del Monte Carmelo
y enferma de cálculos urinarios.
El día 06 de mayo
de 1905, a las tres de la mañana, cuando se le practicaba una operación
quirúrgica, fallece en Roma y sus restos fueron enterrados en el Colegio Pio
Latino.
REPATRIACIÓN
DE SUS RESTOS A VENEZUELA
El Concejo
Municipal del Distrito Jáuregui acordó el 22 de marzo de 1909 solicitar el
traslado de los restos de Monseñor Jáuregui desde Roma a La Grita y el 9 de
junio del mismo año el Ejecutivo Nacional publicó la Resolución correspondiente
a la Gaceta Oficial Nro. 10176 disponiendo la exhumación y traslación a
Maracaibo de los restos del Pbro. Dr. Jesús Manuel Jáuregui Moreno.
El 13 de marzo de
1910 sus restos mortales son sepultados en la ciudad de Mucuchies, en cuyo
suelo reposan sus Padres. El 21 de Octubre de 1998 fue develada en el Panteón
Nacional una placa alusiva donde se le rinden los honores que la Patria
dispensa a sus hijos más ilustres.
RECONOCIMIENTOS
Mons. Jesús Manuel Jáuregui Moreno ha recibido honores y
tributos tanto en Venezuela como fuera ella. Al respecto pueden mencionarse los
siguientes:
à Monumento a
Jáuregui, ubicado en la plaza que lleva su nombre. La Grita, Estado Táchira,
Venezuela.
à Socio corresponsal
de la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales de Caracas (1877).
à Doctor en derecho
canónico por la Sagrada Congregación de Estudios de Roma y canónigo honorario por
la Catedral de Loreto, Italia (1885).
Þ Miembro de la
Academia de Minas de París (1885).
à Presidente honorario de la Sociedad
Literaria de Independencia (1894).
à Orden Medalla Busto
del Libertador en su tercera clase (1895), otorgada por el entonces presidente de
la república Gral. Joaquín Crespo y Medalla de Instrucción Pública
conferida por el Ministerio de Educación.
à Monumento «Alameda
a Jáuregui» (1896), erigido por el pueblo de La Grita en el marco de la
celebración de sus bodas de plata sacerdotales. Se trata de una columna de
porte clásico, rematada con una cruz de hierro, y una lápida en el pedestal con
la inscripción: «Recuerdo de las Bodas de Plata del Pbro. Dr. J. M. Jáuregui,
19 de noviembre de 1896. La Grita agradecida».
à Protonotario
apostólico ad instar participantium (1901), distinción
honorífica otorgada por el papa León XIII.
à Vicepresidente de la Academia
Eucarística de Paray-le-monial de Francia (1903), dedicada a todas
las ramas del saber.
à Fue declarado «Hijo Benemérito
de La Grita», según acuerdo aprobado por el Concejo Municipal de esa ciudad
en fecha 26 de abril de 1898 y ratificado el 11 de julio de 1904.
Asimismo,
el 6 de mayo de 1906, el Cabildo de La Grita aprobó un acuerdo donde lamentaba
con las más sentidas frases el fallecimiento del sacerdote trujillano y en
diciembre de 1909 acordó cambiar el nombre al distrito La Grita por distrito
Jáuregui.
El 28
de septiembre de 1948 se celebró solemnemente en Mucuchies el centenario de su
nacimiento y el 6 de mayo de 1955 en La Grita el cincuentenario de su muerte.
à Fue celebrado el 150 Aniversar4io
del Sesquicentenario del Natalicio de Mons. Jáuregui con Actos Protocolares,
edición de sus obras y construcción de un Museo en Niquitao.
Referencias Bibliográficas
Boletín informativo
de emisión filatélica. No 01-99.
Escritos sobre Jáuregui.
Semblanza de Mons.
Jáuregui.
Jáuregui: Siglo y
medio después.
Wikipedias y
Wikipad
LABOR SOCIAL
Sami Abdul /Donaris García /
Alejandro Méndez / 2023 . 5to Año “A”
Serie
Retrato de la Heredad Folleto II
Colegio “Sagrado Corazón de Jesús” La Grita.
RETRATOS DE LA HEREDAD FOLLETO II: BIOGRAFÌA DE MONS. JÁUREGUI. FOLLETO II
Mons. Jáuregui nació en Niquitao estado Trujillo el 27 de agosto del año 1848. Fueron sus padres Don José Mateo Jáuregui y Doña Carmela de la Natividad Moreno. Era muy niño cuando sus padres decidieron mudarse a Mucuchies, allí comenzó a relacionarse con la Iglesia, donde se hizo monaguillo bajo la tutela de su tío el presbítero Pedro Pérez Moreno.
Educación y formación
académica
A los 16 años comenzó a estudiar en el Seminario
Interdiocesano de Mérida bajo la dirección de Mons. Juan Hilario Bosset, quien
le confirió el Presbiterado un 19 de noviembre de 1871. Las autoridades
dispusieron que prestara sus servicios en la Parroquia de Milla y a su vez se
desempeñara como secretario privado del Obispo. Luego de dos años fue
trasladado al Curato de Mucuchies y las Parroquias de Torondoy y San José del
Pocó.
Entre sus maestros figuran Monseñor Juan Hilario Bosset,
Obispo de Mérida, quien le enseñó doctrina filosófica y teológica. Monseñor
Román Lovera, de quien recibió inducción intelectual y Mons. Dr. Tomás Zerpa
quien se constituyó en su guía espiritual. Pocos años después obtuvo el título
de doctor en Derecho canónico concedido por la sagrada congregación de
Estudios.
Monseñor Jáuregui
preocupado por acrecentar su aprendizaje se dedicó desde muy joven a adquirir
conocimientos en variadas áreas del saber humano.
Era considerado
excelente orador dada su erudición, elocuencia y conocimientos. Así mismo, lo refiere el Cardenal Quintero,
cuando afirma que poco después de la ordenación de Jáuregui como sacerdote, en
la parroquia de Mucuchies, demostró con constancia y tenacidad asombrosa su
dedicación a completar y perfeccionar su formación intelectual.
Sin más guía ni
ayuda que la de los libros y el propio pensamiento, trató de internarse
audazmente por todos los caminos del conocimiento humano: filosofía, historia,
literatura, idiomas. Gracias a este estudio tenaz e infatigable, llegó a
dominar el francés, el inglés y el italiano y a deleitarse con la lectura de
los clásicos latinos en su lengua original. Merced a este estudio sostenido
cuando salió de Mucuchies para ocupar el puesto de vicario foráneo de La Grita,
era ya, por la amplitud y profundidad de sus conocimientos un verdadero sabio.
Por esta dedicación a la investigación y al estudio de la naturaleza, fue
admitido como socio corresponsal de la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales
de Caracas en el año 1877.
Su vocación Apostólica
Donde quiera que
ofició como sacerdote Mons. Jáuregui significó el dinamismo y la promoción del
desarrollo intelectual, artístico y civilizador de la entidad andina de finales
del siglo XIX. Contribuyó con la construcción de las Iglesias de Mucuchies, y
de San Cristóbal de Torondoy. Ya entonces su nombre era una garantía de
austeridad y los pueblos de Mérida le confiaron la máxima investidura de
representarlos como Diputado a la Asamblea Legislativa en 1876 y luego Diputado
al Congreso Nacional en 1879, donde defendió con honor los preceptos de la
patria y de la religión.
El Obispado dispuso que ocupara el cargo
de Cura y Vicario de La Grita, ciudad a la que arribó un 06 de agosto del año
1883 encontrando un terreno fértil para su siembra apostólica. La llegada del
padre Jáuregui a esta ciudad, marcó
una huella profunda en el corazón de La Grita. Al lado de su afán
por la instrucción estaban sus cimientos de caridad, pues instaló la Sociedad
religiosa de las hijas de María, instituyó un Orfelinato y el Hospicio Cabañas,
reconstruyó la Iglesia Matriz, cuya cúpula fue la primera que vieron los Andes
y auspició la construcción de la Capilla de Nuestra señora de Lourdes. Mostró particular interés por los sectores
sociales desasistidos para quienes procuró mejoras en su calidad de vida. Fundó
el Hospital de La Grita y la Congregación de las Siervas de la Sagrada familia,
a quienes encargó el Asilo de Huérfanos, instituyó el Colegio de Niñas del Espíritu
Santo hoy Unidad Educativa Monseñor Jáuregui y organizaciones similares entre
ellas en otras poblaciones entre ellas, Táriba y San Cristóbal
EDUCADOR
El amor
y dedicación de Jáuregui por las ciencias y las artes, propiciaron la fundación
del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, que luego tomó el carácter de Seminario.
El historiador Castillo Lara califica esta obra como la mayor empresa
intelectual de La Grita. Se preocupó particularmente por incrementar y
fortalecer las vocaciones sacerdotales, desde su colegio Seminario en La Grita.
En la
ciudad de La Grita fundó el 01 de enero de 1884 el Colegio Sagrado Corazón de
Jesús llamado a convertirse en uno de los principales centros educativos del
país. En viaje realizado a Italia en 1885, recibió consejos prodigados por el
Papa León XIII, al encarecerle la enseñanza de la juventud y de Don Bosco,
quien con su congregación de los Salesianos le brindó orientación para iniciar
sus experiencias pedagógicas. Así
regresó para implantar un modelo de Instituto cuyo régimen de estudios y disciplina
hizo que sobresaliera, pudiendo compararse con los extranjeros de igual
categoría.
Relevantes
figuras egresaron de sus aulas y cumplieron labores destacadas en pro de la
República. Escritores, intelectuales, abogados, políticos, militares y
sacerdotes, fueron los frutos que este importante Colegio gritense brindó al País.
COMUNICADOR Y EDITOR
En
1892 fundó el periódico El Misionero, órgano divulgativo quincenal del Colegio
Sagrado Corazón de Jesús de La Grita, donde fue editor y autor de múltiples
artículos sobre el acontecer mundial, nacional y local, así como de reflexiones
en el campo social, religioso, educativo y filosófico.
Además
de este medio, fue columnista de varias publicaciones de otros medios impresos
del País entre ellos el Diario La Religión donde colaboró como Editor. En La
Grita también inició la publicación de la Revista Iris, adscrita al Colegio
Sagrado Corazón. En la imprenta del colegio, también se editaron varios
trabajos escritos por Mons. Jáuregui como Geometría Elemental (1892) y el poema El Misionero (1894).
Referencias Bibliográficas
à Boletín informativo de emisión filatélica. No 01-99
à Escritos sobre Jáuregui.
à Semblanza de Mons. Jáuregui.
|
RETRATOS DE LA HEREDAD: BIOGRAFÍA DE MONS. JÁUREGUI - FOLLETO I
“Su memoria vivirá en los siglos como ya vive
en los corazones buenos regada con las lágrimas de la amistad más pura”
Emilio Constantino Guerrero
Rememorar la vasta heredad que nos ha legado el
ilustre Monseñor Dr. Jesús Manuel Jáuregui Moreno implica reseñar su misión
civilizadora, su fervor como escultor de conciencias y formador de Juventudes,
su abnegación, su espíritu de caridad, su entrañable vocación apostólica,
además de su obra tan extensa, tan copiosa y fértil que le ha sobrevivido
perdurando en la historia venezolana como un insigne maestro de gran energía
moral y espiritual.
Con su pluma hizo su propia concepción de vida
pues tal como afirma Ferrero Tamayo, el recuerdo de Jáuregui es en nuestra
historia uno de los mejores ejemplos y uno de los más grandes estímulo como
fundador, libertador y civilizador. La influencia de su pensamiento y acción
trascendió con creces su lar natal tanto en lo religioso, como lo pedagógico y
lo científico, pues su aporte dejó profundas huellas en los tres estados
andinos: Trujillo que le vio nacer, Mérida donde cultivó sus dotes sacerdotales
y académicos y Táchira donde sembró la más perdurable de sus obras.
El ilustre levita Trujillano, ha sido
reconocido por biógrafos y escritores como un eminente educador de
generaciones, políglota, poeta, curtido en estudios clásicos, con arraigados
conocimientos de filología indígena y con una destaca elocuencia como orador,
gran estudioso e investigador, científico diligente y sobre todo un destacado
académico dedicado con gran ardor a su misión de educar y evangelizar.
CRONOLOGÍA
(1848-1905)
1848 28
de septiembre. Nace en Niquitao como hijo primogénito del hogar de don José
Mateo Jáuregui y doña Carmela de la Natividad Moreno.
1860 Ingresa
como Monaguillo a trabajar en la Iglesia de Mucuchies, al lado del presbítero
Pedro Pérez Moreno.
1864 A
los 16 años comienza sus estudios en el Seminario Interdiocesano de Mérida.
1871 19
de noviembre. Recibe la ordenación sacerdotal de manos del Obispo de Mérida
Mons. Juan Hilario Bosset, en la santa Iglesia Catedral de Mérida.
1871-73 Es
Secretario privado del Obispo y Párroco de la Parroquia de Milla.
1873-83 Es
Cura Párroco del Curato de Mucuchies y de las Parroquias Torondoy y San José de
Pocó. Entre sus obras más importantes está la construcción del camino entre
Mucuchies y Bobures.
1876 Fue
electo Diputado a la Legislatura del estado Rangel.
1877 Es
admitido Socio Corresponsal de la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales de
Caracas.
1879 Fue
electo Diputado al Congreso de la República por el estado Guzmán.
1883 Asume
la defensa de la Pastoral del Obispo Román Lovera sobre ritos de Pascua, en la
que se prohibían las procesiones y que fue impugnada por el Dr. Juan Monsant.
1884 Llega
a La Grita el 06 de agosto luego de recibir su nombramiento como Vicario de
parte de Mons. Román Lovera.
1884 10
de enero. Funda el Colegio Sagrado Corazón de Jesús. En esta Institución se
educaron más de 1500 jóvenes y se ordenaron 54 sacerdotes en esa época.
1885 Viaja
a Roma, conoce al Papa León XIII. Va a Parías y en su Museo deposita muestras
de metales, monedas, cerámicas y otros, lo que le hace merecedor del título
honorario de Miembro de la Sociedad de Ciencias Naturales.
1885 Viaja
a Turín y conoce a San Juan Bosco y su Obra.
1885 13
de diciembre. Instala en La Grita la Sociedad Religiosa de las Hijas de María.
1886 En
La Grita reconstruye el Templo Matriz consagrado al Espíritu Santo y funda el
Hospital de la Caridad.
1887 Instituye
un Orfanato y el Hospicio Cabañas.
1888 Con
la ayuda del Gobierno nacional y del Concejo Municipal de La Grita emprende la
construcción del edificio del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.
1889 Entra
en controversia con el Gral. Cipriano Castro. Plantea su renuncia al Curato y
vicaría de La Grita con el objeto de
marcharse a Roma, intenciones que vio frustradas debido a la pandemia de
viruelas.
1899-1900
Trabaja al lado del Obispo Marvez en la Diócesis del Zulia.
1900 13
de julio. Se descubre en Maracaibo un connato revolucionario de
inspiración mochista y a Mons. Jáuregui
se le acusa de ser uno de los conspiradores. Es hecho prisionero.
1900 14
de julio. Es recluido en el Castillo de San Carlos. Comienzan los gestos de
solidaridad de representantes de la Iglesia, amigos, exalumnos y miembros del
pueblo que se dirigen al Gral. Cipriano Castro para implorar su libertad.
1900 El
17 de agosto Mons. Jáuregui es desterrado y sale del País con destino a Europa.
1900-1901 Visita
a New York y de allí viaja a Roma.
1901 Va
a Jerusalén como predicador en la peregrinación de Obispos y Sacerdotes
Mexicanos. Regresa a Roma y el papa León XIII ele nombra “Protonotario
Apostólico Ad Instar Participatium” . Con ese título viaja a Francia,
representando al Papa para fundar la Fraternidad Sacerdotal donde se
congregaban los sacerdotes indigentes, enfermos o ancianos, ya retirados de su
profesión.
1903 Llega
a México como Vicario y Provisor de la Academia Eucarística “ Paray Le Monial”
dedicada a todas las ramas del saber.
1904 Vuelve
nuevamente a Roma. Escribe sus “Apreciaciones sobre la Ley del Divorcio en
Venezuela”. Ingresa como Religioso al Convento de los Carmelitas Descalzos del
Monte Carmelo. Enferma de cálculos urinarios.
1905 95
de mayo. A las 3 de la mañana, cuando se le practicaba una intervención
quirúrgica fallece en Roma. Sus restos fueron sepultados en el Colegio Pio
Latino.
1909 22
de marzo. El Concejo Municipal del Distrito Jáuregui acuerda solicitar el
traslado de los restos de Mons. Jáuregui desde Roma hasta La Grita. Para tal
efecto nombra una comisión formada por los Doctores: Leopoldo Baptista, Emilio
Constantino Guerreo y Pedro María Parra, quienes realizan las gestiones
pertinentes ante el Congreso Nacional.
1909 9
de junio. En Gaceta Oficial Nro.10.716 está inserto el Decreto del Ejecutivo
disponiendo la exhumación y traslación a Maracaibo de los restos del Pbro. Dr.
Jesús Manuel Jáuregui.
1910 13
de marzo. Sus restos mortales son sepultados en la ciudad de Mucuchies en cuyo
suelo reposaban ya los de sus padres.
1943 10
de julio. La cámara del Senado de los Estados Unidos de Venezuela, previas
algunas consideraciones, acuerda conceder los honores del Panteón Nacional a
los restos de Mons. Jesús Manuel Jáuregui Moreno. El referido acuerdo fue
publicado en Gaceta Oficial Número 21.149.
Cronología tomada del
Texto de la Antropóloga Fanny Zulay Rojas Moreno.








